Un cajón para compartir sueños, deseos, anhelos, historias...

y algún que otro secreto de esas noches en que la luna nos sonríe

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jueves, 4 de septiembre de 2008

Corazón de Tinta


"Esta nueva novela de Cornelia Funke es magia, es mágica y es fantástica. Corazón de tinta son muchos libros en uno: es un viaje al mundo de los libros, una gran novela de aventuras y una declaración de amor a los grandes textos universales que cautivan a los lectores. Y también, una lucha feroz entre ficción y realidad, y entre bien y mal."
Adaptación cinematográfica del bestseller Corazón de tinta de Cornelia Funke
Inkheart

Aventura - Fantástica, Alemania - Reino Unido - USA, Año: 2008
Página Web TriPictures
Ficha técnica
Director
IAIN SOFTLEY (más...)
Reparto: Brendan Fraser, Silvertongue; Paul Bettany, Dustfinger; Helen Mirren, Elinor Loredan; Jim Broadbent, Fenoglio; Eliza Bennett, Meggie Folchart; Sienna Guillory, Resa; Andy Serkis, Capricornio; Rafi Gavron, Farid.

Sinopsis: Inkheart tiene como protagonista a una niña, Meggie, cuyo padre tiene la habilidad de volver reales los personajes de los cuentos que lee en voz alta. Una noche desafortunadamente... (más...)



MI PUNTUACIÓN PARA EL LIBRO: 8,5

jueves, 8 de mayo de 2008

SÓLO UNA MIRADA


Dirección: Peter Webber.
Nacionalidad: Reino Unido.Año: 2003.
Duración: 95 min.
Interpretación: Colin Firth (Johannes Vermeer), Scarlett Johansson (Griet), Tom Wilkinson (Van Ruijven), Judy Parfitt (Maria Thins), Cillian Murphy (Pieter), Essie Davis (Catharina), Joanna Scanlan (Tanneke), Alakina Mann (Cornelia), David Morrissey (Van Leeuwenhoek), Anna Popplewell (Maertge).
Guión: Olivia Hetreed; basado en la novela de Tracy Chevalier.
Producción: Andy Paterson y Anand Tucker.Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Eduardo Serra.Montaje: Kate Evans.Diseño de producción: Ben van Os.Vestuario: Dien van Straalen.
Estreno en España: 20 Febrero 2004.
Recordaba Carlos Fuentes que "inventar un lenguaje es decir todo lo que la historia ha callado". En este sentido puede decirse que Peter Webber ha elaborado su propio lenguaje a partir de todo lo no dicho en una eterna historia de silencios, susurros, complicidades y ausencias. Como si de un precioso cuadro se tratara la paleta novel de Webber ha conformado una magistral historia a base de sutiles pinceladas de buen cine, representadas con la pasión contenida que sólo los genios saben dejar traslucir, sobre un lienzo de deseos imposibles que consigue simultáneamente plasmar con sensibilidad los sentimientos de sus protagonistas, y conformar un fiel retrato costumbrista de la Holanda del siglo XVII.
"La joven de la perla", film con el que debuta en la pantalla grande este director británico de probado reconocimiento como documentalista, contiene en su trama todas las texturas y matices necesarios para poder configurarse como una joya del séptimo arte: una criada, un artista, una pasión artística, un ensueño de clases y responsabilidades, una sociedad que ha dejado el sentido religioso del arte, y una burguesía que anhela las pinturas en las paredes, donde el artista debía encontrar un mecenas que le sustentara. Ingredientes que surgen inicialmente de la mirada curiosa de la escritora de éxito Tracy Chevalier ante una de las indudables obras maestras del pintor holandés Johannes Vermeer, "La joven de la perla", que esconde bajo la capa de pintura misterios que aún no han sido resueltos: ¿quién era la modelo? ¿se trata realmente de un retrato? ¿conoció el pintor a su musa? ¿por qué hasta 1882 nadie supo nada de esta pieza? Mil y una preguntas sin respuesta que no hacen más que enriquecer la belleza de todo misterio.
Tanto la película como la novela pretenden crear una ficción alejada de cualquier pretensión historicista que sugiera, sin mostrar completamente, el desenlace a algunos de estos secretos que el maestro Veermer se llevó consigo. Así, el film va desnudándose lentamente ante los ojos de un espectador embelesado ante el plasticismo que destilan las imágenes, luminosas y pictóricas, que van desgranando en cada gesto la profundidad de los lazos que asirán para siempre al artista (Colin Firth) con su inspiración (Scarlett Johansson). Imbuido por este clima pausado y etéreo, la emotividad se va despertando dando paso a una aguda percepción que no perdona ni un detalle, un roce, un susurro, un objeto donde se pose ese halo de novedad que envuelve la cinta; el cuerpo y el alma se van acostumbrando a ese encantamiento que produce la contemplación de una buena pintura, a su luz, su encuadre, su perspectiva; y el sentimiento resultante de este proceso comienza a mezclarse con cobre, lapislázuli..
Las sensaciones que provoca esta obra no serían posibles si prescindimos de la excelente labor de Eduardo Serra como responsable de la fotografía, de asombrosa belleza plástica. Pero el preciosismo de las imágenes puede esconder en su aparente virtud un arma de doble filo, ya que llega a desmerecer la tarea de guión e incluso relega a un discreto segundo plano al propio Webber, que pese a haber realizado un esmerado producto ha pecado de excesivo recato.
Otro acierto del film es la elección de la magistral Scarlett Johansson, rescatada del infierno gélido del Tokyo de Coppola, como Griet, que es en la ficción una bella criada que posa para su amado, y en la realidad la joven anónima a la que se consagra la célebre pintura desde la que nos regala su alma, quizá su amor secreto y prohibido, del mismo modo que Johansson: en sólo un gesto, en sólo una mirada.

Lost In Traslation


FICHA TÉCNICA
Lost in Translation
Nacionalidad: USA
Año: 2003
Duración: 105 min.
Clasificación: Mayores de 18 años
Género: Comedia dramática
Color: Color
Dirección: Sofía Coppola
Guión: Sofía Coppola
Intérpretes: Anna Faris
Akiko Takeshita
Scarlett Johansson
Giovanni Ribisi
Bill Murray
Música: Kevin Shields
Fotografía: Lance Acord
Montaje: Sarah Flack

CRÍTICA

Fragmentos de amor callado
Recordaba Carlos Fuentes que "inventar un lenguaje es decir todo lo que la historia ha callado". En este sentido puede decirse que Sofía Coppola ha elaborado un lenguaje crítico a partir de todo lo no dicho en una eterna historia de silencios, susurros, complicidades y ausencias. Y es que quizás sea esta la verdadera esencia del amor, su máxima expresión, aquella que logra expresar con la mayor sutileza la naturaleza ingrávida de este sentimiento.
Lost in Translation consigue condensar en un relato mínimo la contención que precisa esa verdad inabarcable que es la necesidad de amar. Para ello, nada mejor que descontextualizarla, alejarla de los lugares comunes y cubrirla de la distancia que desprenden un país como Japón y una ciudad como Tokio. Sus hoteles metálicos, sus espacios fríos e impersonales y esa extraña luz azulada que tiñe de gris cada minuto de la historia, constituyen un personaje alienado y hermético que es, sin embargo, el nexo que une a Bob (Bill Murray) y a Charlotte (Scarlett Johansson). Dos seres perdidos en el inmenso caos de Tokio a los que el azar o el destino aloja en un lujoso hotel donde tejen entre copas, noches en vela y llamadas telefónicas, una complicidad deliciosa.
Incontestable la interpretación de un Murray resucitado para aquellos que todavía le recuerden como cazafantasmas, e impecable el trabajo de la casi desconocida Johansson, en esta película llena de humor y melancolía que compone un sugestivo espejo de la intimidad más turbia y profunda, de ese territorio incandescente que se niega a ser mostrado.
Imprescindible el final de este frágil pero rotundo relato, donde Coppola nos confirma con maestría el poder de la cotidianidad, la elocuencia de una mirada, la necesidad de la memoria y la naturaleza eterna de las pasiones que se resisten a morir.

RESEÑA
La melancolía de Coppola invade los cines españoles
Sofía Coppola, hija de uno de los más grandes cineastas, el director de la saga de El Padrino, vuelve a las carteleras con una película cargada de melancolía. Su anterior film, Las vírgenes suicidas, fue un intento por captar la angustia de unas adolescentes víctimas de la incomprensión paterna. Del mismo sentimiento de inquietud trata su última película, Lost in Translation, protagonizada por la joven promesa Scarlett Johansson y el veterano Bill Murray. Narra el encuentro entre dos seres perdidos en la lejana ciudad de Tokio. Viene avalada por su éxito en USA.